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Historia

El estadio del Milagro de Berna juega hoy la Champions

En el Wankdorf, Alemania remontó a la Hungría invencible la final del Mundial de 1954. Sobre aquel solar juega ahora el Young Boys, y los grandes de Europa siguen pasando apuros en Berna.

Por Redacción Publicado el 12 de septiembre de 2026 1 min de lectura

La Hungría de Puskás llevaba cuatro años sin perder y le había metido ocho a Alemania en la fase de grupos. La final del Mundial de 1954, en el Wankdorf de Berna y bajo la lluvia, iba 2-0 para Hungría a los ocho minutos. Terminó 3-2 para Alemania con un gol de Rahn a seis minutos del final.

Alemania lo llama el Milagro de Berna y lo considera, más que un título, el acta de refundación del país tras la guerra. Para Hungría fue el principio del fin de su equipo de oro: dos años después, la revolución aplastada por los tanques soviéticos dispersó a Puskás y a media selección por el exilio.

El viejo Wankdorf se demolió en 2001 y sobre el mismo solar se levantó el estadio del BSC Young Boys, que recuperó el nombre histórico en 2020. El reloj de la final de 1954 se conserva junto al recinto.

El campo mantiene la costumbre de incomodar a los grandes: con su césped artificial y su grada encima, el Young Boys ha ganado allí noches de Champions a equipos que lo doblaban en presupuesto. Setenta años después, en Berna sigue sin ganar el favorito con comodidad.

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