El tamudazo: el gol de un canterano que decidió una Liga ajena
Junio de 2007: el Barcelona gana 2-1 en el minuto 89 y es virtualmente campeón. Raúl Tamudo, capitán del Espanyol, empata en el Camp Nou y la Liga se va a Madrid.
Penúltima jornada de la Liga 2006-07. Real Madrid y Barcelona llegan empatados a puntos, con el average a favor blanco. El Madrid pierde en Zaragoza; en el Camp Nou, el Barcelona gana 2-1 al Espanyol en el minuto ochenta y nueve. Durante unos segundos, los azulgrana son campeones virtuales.
Entonces un balón largo encuentra la espalda de la defensa y Raúl Tamudo, capitán y máximo goleador histórico del Espanyol, cruza el empate ante Valdés. Casi a la vez, Van Nistelrooy empata en La Romareda. La Liga cambia de manos en un minuto doble que la radio española recuerda como pocos.
El Madrid remató el título una semana después. Y el gol de Tamudo quedó bautizado para siempre: el tamudazo, la palabra que en Barcelona nombra el dolor de perder una liga contra el vecino, y en Cornellà el orgullo de que la decidiera un canterano perico.
Tamudo lo contó siempre igual: no celebró contra el Barcelona, celebró un gol de su equipo, como todos. El archivo lo registra como lo que es: uno de esos partidos que valen dos fichas, la del que lo sufrió y la del que lo firmó.